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Discursos 2010

Ceremonia de repatriación de piezas arqueológicas

Ceremonia de repatriación de piezas arqueológicas

Junio 22, 2010

(Discurso pronunciado por el Sr. Carl Cockburn como Encargado de Negocios en funciones)

Es un gusto para mí estar con ustedes esta mañana celebrando la fructífera colaboración de todos nuestros organismos en la protección del patrimonio cultural de los pueblos de Latinoamérica y, en especial, de El Salvador.

La razón que nos trae aquí esta mañana es una muestra palpable del interés de nuestros países por trabajar juntos para dar solución a un problema tan apremiante como el tráfico ilícito de piezas arqueológicas.
Las cuatro piezas arqueológicas que ustedes ven expuestas en esta ceremonia, estaban destinadas a ciudades de los Estados Unidos tras haber sido vendidas por Internet.  Gracias a un acuerdo bilateral que ha estado en vigencia desde hace 15 años, estas piezas fueron rescatadas del saqueo y están aquí listas para ser devueltas a su legítimo dueño: el pueblo de El Salvador.  El instrumento legal del que hablo es el importante Memorando de Entendimiento que prohíbe la importación ilegal a los Estados Unidos de material arqueológico de la cultura salvadoreña precolombina.

Dada su innegable importancia y sus resultados palpables hace apenas tres meses, el 2 de marzo, nuestros gobiernos lo prorrogaron por un período adicional de cinco años.

Estas piezas fueron confiscadas hace tres años cuando un agente de Aduanas y Protección Fronteriza en un centro de correo de Miami se dio cuenta de que lo que parecían ser artefactos precolombinos habían llegado a Estados Unidos a través del correo con destino a Alabama. 

Tras una exitosa colaboración entre el Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, la Policía Nacional Civil de El Salvador e Interpol, El Salvador detuvo y procesó a un hombre y una mujer, que hacían la publicidad de piezas mayas precolombinas en sitios de venta como E-Bay.

Hoy estamos honrando la dedicación de nuestros agentes del orden público en su esfuerzo por trabajar juntos para poner fin al accionar de esta red de contrabando de bienes arqueológicos, detener el saqueo de piezas invaluables de la historia de El Salvador y llevar a los responsables ante la justicia.

A partir de hoy, estas piezas arqueológicas volverán a El Salvador y permanecerán en custodia del pueblo salvadoreño para el beneficio y disfrute del mundo. Este es  un paso más en nuestra perdurable y diversa historia de cooperación con El Salvador. Es nuestra esperanza y nuestro compromiso que esta relación siga rindiendo frutos tan positivos como los que hemos celebrado hoy con ustedes.

Muchas gracias.